Una experiencia en el CREFAL Pátzcuaro, Michoacán

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El  18 de septiembre del 2015 los integrantes del observatorio cultural se reunieron entre las 6:10 y 6:30 de la  mañana para comenzar un viaje al municipio de Pátzcuaro para tener una visita al CREFAL (CENTRO DE COOPERACION REGIONAL PARA LA EDUCACIÓN DE ADULTOS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE)

Comenzando este viaje, salimos de madrugada para realizar un recorrido por municipios que tienen una variedad inmensa de árboles, lleno de naturaleza el paisaje era verde, sentíamos como el aire nos tocaba la cara y nos daba un soplo que llenaba nuestros pulmones, las emociones que sentíamos y la adrenalina que se daba al llegar al lugar no paraban, visitado tal vez por algunos, por otros, con una emoción a flor de piel porque nunca habían tocado estas tierras, el recorrido era largo.

Pero mientras pasaba el tiempo en la camioneta de la universidad, más corto se hacía con la compañía de los amigos, era un recorrido al principio con muchas ganas de dormir, pero al mismo tiempo quedarte despierto para observar los paisajes que íbamos recorriendo, la llegada a este lugar fue  entre las 10:00 Y 10:30, paramos y encontramos un lugar donde la comida abundaba y se veía agradable, nos encaminamos hacia el lugar y comenzamos a ver en donde comeríamos.

 Llegamos al lugar y prácticamente en todos los puestos había menudo, algunos queríamos algo ligero, otros sonreían al ver que era menudo, pero todos queríamos desayunar. Llegamos al lugar que se decidió, por lo general al principio todos desayunaron quesadillas con diferentes guisos, unos con chorizo, otros de flor de calabaza otros de champiñones, en fin era un olor que llegaba por nuestras narices,  la mezcla de guisados que se encontraban, después de terminar algunos decidieron comer un menudo que les quemaba el paladar para eso del frio,  que al pisar esas tierra se sentía un frio que calaba los huesos, después de un buen menudo como comentaron muchos, se dispusieron a tomar un café que llenaba sus expectativas al absorberlo, solo veía la cara de mis compañeros al tomarse una taza de café, un esplendor en sus ojos que los llenaba de vida. Con palabras sutiles que “buen café”, me ha caído de maravilla y me ha revitalizado, después de un rato todos terminamos de desayunar y nos disponemos a llegar al lugar que estaba contemplado.

El CREFAL, un lugar interesante por la arquitectura que daba al momento de entrar, comenzamos nuestro recorrido a eso de las 11:17 con la encargada de la librería, María Elena Tapia Esquivel.

 María Elena Tapia Esquivel comenzaba a platicarnos que era la casa de descanso del General Lázaro Cárdenas, pasamos al auditorio, donde al entrar sentimos un olor agradable a viejo, con la idea de estar arriba realizando ponencias, era impresionante saber que no solo a mí me había agradado ese olor a encerrado, esa sensación de estar en el teatro. La capacidad que puede tener es de 240 personas, donde se realizan ponencias, platicas, charlas, publicaciones, y obras de teatro entre otras cosas.

Salimos de allí y nos dispusimos a ver la biblioteca donde comenzamos hacer el recorrido de la instalación que está destinada para esta área, con cuatro cubículos para tener privacidad, tienen aproximadamente 50 mil libros, tienen un espacio muy aparte para los adultos, cursos para niños, en el segundo piso se encontraban las tesis o investigaciones de los años 1952 que pueden ser revisadas para alguna investigación o tesis.

Al salir  comenzamos hacer el recorrido por las áreas verdes, que eran fabulosas con un color espectacular a recién regadas por el agua del cielo, mientras comenzábamos a caminar observábamos que la vista que tenía el general era estratégica, porque en ese tiempo pasaba el tren enfrente de la casa, pero al entrar a la casa se nos comentó que no se había realizado ninguna modificaciones para el lugar, estaba intacta como la había dejado el general, construida en 1950, es ahora para las instalaciones de la dirección de la institución, la parte más hermosa de esta casa, es la terraza,

La inmensidad que tenía el General Cárdenas, en cuestión de la vista era impresionante, desde allí observábamos Janitzio a lo lejos, era evidente que la casa estaba centrada en un punto estratégico donde se pudiera hacer una observación panorámica extraordinaria hacia muchos puntos,  un lugar con una vibra extraordinaria, que nos dio un momento para reflexionar todo lo bueno que estábamos viviendo, comenzamos a pensar que por algo estábamos allí aprendiendo cosas extraordinarias y enlaces que en el futuro nos podrán ayudar para nuestra vida profesional.

 Después de salir de allí y sin querer dejar ese lugar comenzamos a recorrer las áreas verdes de la casa, lugares donde se realizaron las bodas del general, la sensación de sentirte en esa época era increíble, las instalaciones eran inmensas llenas de verde, pero un verde que te ilumina y te da vida que da ganas de estar allí para siempre, seguimos con el recorrido, regresando con la información de las instalaciones.

Así llegamos a la librería llamada la estación, donde finalizó nuestro recorrido, se nos comentó de las actividades y la gente que ha estado en ese lugar, un espacio pequeño pero con mucha información en libros que se pueden adquirir, libros que no encuentras en otros lados, las encargadas del lugar, están siempre al tanto de revisar que este lugar este en constante innovación para el bienestar de los que la visitan, al terminar decidimos tomarnos la foto del recuerdo en este lugar, para terminar nuestro recorrido aproximadamente a las 2:30.

Por Rosa Isela Carrillo Cordero.