Un mapa de la Ciénega

La necesidad deImagen1 vigilar el sector socio-cultural  de una determinada región ha conllevado a emanar nuevas e imprescindibles actividades y proyectos que puedan complementar, así como ayudar a la preservación, conservación y fomento de los diversos tipos de patrimonio cultural inmaterial y material. Los mapas de infraestructuras culturales cumplen aquí la función de organizar y crear un directorio de espacios, con características específicas, para llevar a cabo eventos de marca cultural; al generar un base de datos de esta magnitud sirve como un abanico de oportunidades para elegir el lugar más conveniente para ejecutar un determinado proyecto.

La región Ciénega conformada por cuatro municipios principales tiene diversos lugares en donde se ejecutan eventos culturales, es el deber del Observatorio Cultural de la Ciénega, a través de este proyecto, analizar y generar una guía para poder posicionar eventos involucrados con el sector socio-cultural, lo cual propiciará la estructuración e interés por  plantear proyectos para la región, los cuales podrían beneficiar de diversas formas al o a los municipios en donde se lleven a cabo actividades.

La riqueza natural y cultural de nuestra región necesita ser descubierta y valorizada, no sólo hacia afuera, sino dentro de las mismas localidades, ya que contamos con una gran diversidad en vegetación, saber tradicional, patrimonio material e inmaterial, zonas arqueológicas y sitios naturales de interés que no son reconocidos por los habitantes de dichos espacios; por lo tanto, no sólo necesitamos un mapa que nos ubique hacia donde queremos dirigir un proyecto, sino una especie de libro práctico que nos enseñe y haga vislumbrar el potencial de nuestras comunidades, así como el de su gente.

La cultura va más allá de las fiestas, la religión, tradiciones y costumbres, es algo que sobre pasa ciertos límites, es aquello que nos construye como sujetos quienes nos identificamos con un cierto lugar, con personajes que van desde gente común en su vida cotidiana, hasta personas comunes renombradas…preservar, conservar y fomentar el patrimonio implica no sólo proyectos culturales y mapas, sino también la conciencia y el conocimiento sobre aquello que es valioso para reconocernos como parte de un lugar, para sentirse pescador, huarachero, rebosero…artesano, o simplemente un ciudadano amante de su lugar, se necesita estar en contacto con aquello que se dice ser de nosotros…se necesita un contacto sensible y a la misma vez aguerrido.

Rosa Paola Aviña Escot